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sábado, 1 de agosto de 2015
jueves, 12 de febrero de 2015
Lactancia sentenciada: "Mi bebé no aumenta de peso"
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| Morita 100% enamorada de su mamá |
Sí, aunque a veces no parezca estamos en el siglo XXI. La información sobre los beneficios de la lactancia está a un click de distancia. La OMS nos asegura que "es la forma ideal de aportar a los niños pequeños los nutrientes que necesitan para un crecimiento y desarrollo saludables". Y en nuestro país no nos quedamos atrás. El gobierno argentino la estableció como prioridad en materia de salud ya en 2002. En un documento denominado "Iniciativa Centro de Salud Amigo de la Madre y del Niño" el Ministerio de Salud y Ambiente de la Nación junto a Unicef dispuso "Que el Gobierno Nacional Argentino ha definido como prioridad la atención de las madres y los niños menores de cinco (5) años (...) [y] Que dichos compromisos quedan expresados en el documento (...) en el que fija, como una de las actividades prioritarias la promoción de la lactancia materna."
Y en la actualidad el Ministerio de Salud ofrece estas actualizaciones (donde hay un completísimo curso de lactancia materna), especialmente pensadas para profesionales de la salud que traten con niños y madres.
¿Entonces cómo se explica que al año sólo la mitad siga recibiendo leche materna (según cifras del MinSal)? ¿Cómo se explica tantos fracasos, tantas lactancias injustamente interrumpidas, tantas madres angustiadas, tantas miles de lactancias mixtas y no por decisión de la familia?
Creo que acá tenemos uno de los principales problemas: "Mi bebé no aumenta de peso". Una frase que escucho demasiado seguido. Con pesadumbre, con resignación. "No aumentaba de peso, el pediatra nos recetó fórmula. "No aumentaba de peso el pediatra me dijo que le saque la teta y le de más papillas". "No aumenta de peso y aunque sé que la teta es lo mejor estoy muy angustiada". Todas frases reales y textuales.
¿Por dónde empezamos a desmitificar estas frases? Primero, chequeemos las causas reales del no aumento de peso. "Siempre es fundamental conocer como es la técnica de la lactancia ya que la primer causa de "fracaso" de la misma y que a veces repercute en la ganancia de peso, se debe a una mala prendida del pezón, o mala posición, pezones doloridos por mala agarrada que a veces genera que la madre se apure a que tome el pecho, cuando la parte grasosa de la leche está al final de la toma, que es la que lo hace engordar al bebé. Antes de introducir leche extra hay que chequear la técnica porque todas las mamás tienen leche, es de calidad, y le alcanza para alimentar a su bebé", nos dice la pediatra argentina Carla Di Pietro.
¿Por dónde empezamos a desmitificar estas frases? Primero, chequeemos las causas reales del no aumento de peso. "Siempre es fundamental conocer como es la técnica de la lactancia ya que la primer causa de "fracaso" de la misma y que a veces repercute en la ganancia de peso, se debe a una mala prendida del pezón, o mala posición, pezones doloridos por mala agarrada que a veces genera que la madre se apure a que tome el pecho, cuando la parte grasosa de la leche está al final de la toma, que es la que lo hace engordar al bebé. Antes de introducir leche extra hay que chequear la técnica porque todas las mamás tienen leche, es de calidad, y le alcanza para alimentar a su bebé", nos dice la pediatra argentina Carla Di Pietro.
Descartadas estas causas, podemos preguntarnos por qué tanta preocupación con el peso y los percentiles. Además, tenemos que tener en cuenta que no sólo el peso es una variable importante, sino el perímetro encefálico, el talle, la salud general del bebé, etc.
Y si vamos específicamente al peso, el Ministerio de Salud nos indica que "la información que actualmente brinda La OMS en relación con las nuevas curvas de crecimiento indica que la variabilidad del peso de los niños depende de varios factores. Un primer factor deriva del hecho de que los bebés, al nacer, tienen un peso que no es el real (...) Se observa entonces que hay pérdidas importantes de peso los primeros días. Por esta razón, es normal que entre los 14 y 21 días de vida, el bebé no recupere peso."
"La información de las nuevas curvas de crecimiento de la OMS indica que hay bebés que NO aumentan de peso durante la primer semana de vida y esto es perfectamente aceptable siempre que resulten normales otros parámetros tales como la vitalidad que presenta el niño, la coloración de la orina o la actividad del intestino."
"¿Cómo puede ayudar el personal de salud a prevenir el destete precoz e innecesario? (...) La glándula mamaria es como “el cuerno de la abundancia”, mientras más se extrae, más tiene. Una mujer puede producir más leche con ayuda de la succión de su hijo y de la extracción manual, generando un pequeño banco en su casa que le será útil una vez incorporada al trabajo. Con esto se evitaría en parte, el destete temprano."
Entonces, ¿qué tiene más sentido ante un "bajo peso"? ¿Aconsejar dar más pecho o introducir fórmula (que claramente hace que haya menos demanda y, por lo tanto, menos producción? Es un hecho que la introducción temprana de la leche artificial es una condena para la lactancia.
A veces el "problema de peso" ocurre más adelante. Cuando el bebé ya inició la alimentación complementaria. El famoso "dar menos teta para que coman más comida". Carlos González en Mi niño no me come nos deja claro este sinsentido con su típico humor: "La leche materna tiene 70 kcal (...) pero la manzana tiene 52 kcal por 100 g, la naranja 45, la zanahoria cocida 27 (...) ¿Todavía le extraña que su hijo prefiera el pecho a la papilla?¿Todavía se lo cree, cuando le dicen que «este niño tiene que comer más papillas, con el pecho sólo no va a engordar»?"
¿Nunca se preguntaron por qué todavía hay TANTOS pediatras sentenciando lactancias? ¿Desempoderando familias? ¿Es simplemente desconocimiento o es simpatía desmesurada por ciertos laboratorios? No podemos saberlo a ciencia cierta. Pero, como siempre, si tenés dudas sobre lo que te dijeron acercate a cualquier Hospital o Centro de Salud o a un Centro de Apoyo a la Lactancia Materna como Fundalam o La Liga de la Leche. También podés llamar gratis al 0800-222-1002 (opción 7).
Y si algún pediatra sentencia tu lactancia, recomendale este post ;)
jueves, 27 de noviembre de 2014
sábado, 16 de agosto de 2014
Añorada y temida alimentación complementaria
Así como la teta no es sólo alimento, la comida tampoco es sólo alimento. La comida es un hecho cultural y familiar y está influida por factores que ni siquiera pensamos.
La alimentación complementaria es muchas veces tan ansiada como temida. ¿A qué edad empezar, cuánto tiene que comer, qué tiene que comer? ¿Y las alergias? A veces el momento del primer bocado nos da ilusión pero pronto se puede convertir en otra batalla diaria.
Por eso, antes que nada, les recomiendo leer Mi niño no me come de Carlos González. Un libro que les va a dar tranquilidad y seguridad respecto de esta nueva etapa. Tomo de este libro algunos consejos, sumados a algunos datos de Mmm... ¡qué rico!, de la nutricionista pediátrica Jane Clarke.
Antes de empezar: es fundamental que, más allá de la edad, el bebé cumpla con 4 requisitos:
1. Demuestre interés en la comida.
2. Se siente con apoyo y mantenga la cabeza erguida.
3. Coordine ojos, manos y boca como para llevarse el alimento a la boca solo.
4. Pueda tragar sólidos (es decir, haya perdido el reflejo de extrusión que es algo totalmente natural). Si tu bebé escupe todo lo que le pongas en la boca, hay que esperar.
Antes de empezar: es fundamental que, más allá de la edad, el bebé cumpla con 4 requisitos:
1. Demuestre interés en la comida.
2. Se siente con apoyo y mantenga la cabeza erguida.
3. Coordine ojos, manos y boca como para llevarse el alimento a la boca solo.
4. Pueda tragar sólidos (es decir, haya perdido el reflejo de extrusión que es algo totalmente natural). Si tu bebé escupe todo lo que le pongas en la boca, hay que esperar.
Es bueno pensarlo de este modo: los primeros alimentos son sólo un juego, el alimento principal va a seguir siendo la leche (en inglés hay un dicho: Food before one is just for fun, la comida antes del año es sólo para divertirse). Hay bebés que quieren comer antes de los 6 meses (mi hijo empezó a pedir a los 5) y otros que no quieren saber nada hasta mucho después. Y lo mismo las cantidades: puede ir de 2 cucharaditas a un platito. Todo esto es normal, todos los seres humanos somos distintos. Por eso es fundamental que nunca obliguemos a comer a nuestros hijos y que la comida sea un momento compartido y relajado. Dejemos que nuestros bebés jueguen, exploren, conozcan las texturas de los alimentos, saboreen y relacionen la hora de comer con un lindo momento en familia.
La mayoría de los pediatras suelen ser bastante estrictos con lo permitido y lo no permitido (y varía muchísimo de un país a otro), pero en general los prohibidos al comienzo son el gluten, las grasas, la leche común, el pescado, los mariscos, la sal, la miel y el azúcar. Por supuesto, antes de empezar les recomiendo hablar siempre con sus pediatras y revisar las alergias de sus familias.
De todos modos, respecto de las alergias, el nutricionista Julio Basulto dice: “Si aplicamos la lógica,
parece sensato retrasar la aparición de los alimentos potencialmente
alergénicos en la dieta del bebé. Sin embargo, la lógica no siempre coincide
con las pruebas científicas. En este caso, tal y como indican hoy las
principales asociaciones de pediatría, y como confirmó en mayo de 2010 una revisión publicada en
Current Opinion in Clinical Nutrition & Metabolic Care, es innecesario
demorar la incorporación de alimentos potencialmente alergénicos en bebés. De
hecho, incluso podría ser contraproducente. Lo verdaderamente relevante es la
progresión, es decir, hacerlo poco a poco (siempre a partir de los 6 meses de
edad) para comprobar la tolerancia del bebé. Si al día siguiente de incorporar
una novedad en su dieta, el niño sigue bien, adelante con otra.”
Empecemos con un consejo: al principio la cantidad de comida que van a necesitar es muy pequeña, por lo que es buena idea cocinar en grandes volúmenes y freezar en porciones (yo utilizaba cubeteras y cuando ya estaban congelados los cubitos los colocaba en bolsitas para freezer, rotulando el alimento y la fecha).
Respecto del modo de cocción: si bien se puede cocinar perfectamente en agua potable por medio del hervor, es mejor todavía cocinar al vapor (se pierden menos nutrientes), esto se consigue con una vaporera/vaporiera eléctrica o común, pero les doy otro buen consejo: pueden hacer todo tipo de verduras en el microondas, es muy rápido (el libro de Jane Clarke recomienda este método). No hace falta poner bolsas ni pinchar las verduras. En 4 minutos, por ejemplo, se cocina una batata grande entera.
Los pediatras también recomiendan sumar calorías a las papillas, ya que las verduras solas tienen muy pocas. Acá deberían consultar con el suyo, yo solía usar aceite de oliva. Recordemos que no es necesario procesar los alimentos, simplemente se pueden pisar con un tenedor (muchos recomiendan dar siempre alimentos con textura, para que a partir del año podamos empezar a dar "comida normal" y la transición sea más sencilla). Y cuando los bebés ya coordinan mejor sus manos también podemos darle trocitos.
Las opciones son muchas, lo bueno es animarse, consultarlo y probar. No hace falta que nuestros bebés coman sólo manzana rallada y calabaza. Sólo importa que introduzcamos los alimentos de a uno. Mis opciones para los primeros meses eran: maíz, batata, zanahoria, arroz blanco bien cocido, quínoa, avena, polenta, lentejas, arvejas (las congeladas son las mejores), banana, manzana, pera, ciruela, cítricos y tomate sin piel ni semillas, palta, pollo y carnes rojas. Siempre cualquier producto fresco será preferible que uno procesado. Los alimentos envasados y procesados "para bebés" yo los dejaría sólo para una emergencia (o ni eso). Si podemos evitarlos, mejor.
Y si no come, ¡ya comerá! Escuché muchísimas mamás angustiadas que decían "mi bebé no quiere comida, sólo quiere teta". Y un pésimo consejo que pueden recibir estas mamás es "negale la teta, si no come comida, no hay teta". Esto es un disparate, el mejor alimento para todos los bebés es la leche materna. Y sí, eventualmente, esos bebés también comerán. Pongo este ejemplo porque suele ser lo más habitual, los bebés que toman leche de fórmula también seguirán alimentándose principalmente con la leche, la alimentación es complementaria porque complementa justamente la leche.
¡Buena suerte! Cuéntenme sus experiencias. ¿Cómo viven o vivieron esta etapa?
¡Buena suerte! Cuéntenme sus experiencias. ¿Cómo viven o vivieron esta etapa?
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viernes, 1 de agosto de 2014
Semana Mundial de la Lactancia Materna: actividades gratuitas en el Hospital Rivadavia
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martes, 15 de julio de 2014
¡Auxilio! ¡Mi bebé no duerme!
Cuando mi hijo Octavio tenía un poco más de 8 meses rompió su costumbre de dormir muy bien de noche (con 1 o 2 despertares para tomar la teta, lo normal) y comenzó a llorar dormido continuamente. Fueron meses difíciles que yo atribuí a la angustia de separación y al hecho de haber estado alejados durante un mes por su internación en neo (conté su nacimiento acá).
En ese momento intentamos todo. TODOS LOS CONSEJOS QUE EXISTEN (excepto dejarlo llorar -método Estivill o Duérmete Niño-, que no apruebo en absoluto, si quieren conocer algunos de los motivos pueden leer este artículo aunque mis motivos son más bien éticos). Probamos que coma menos, más, que duerma boca arriba, boca abajo, siempre acompañado, darle más teta, bañarlo antes de acostarlo, flores de Bach, curarle el empacho y el mal de ojo y casi lo que se les ocurra. No vale reírse. Bueno, mejor sí.
Gracias a esos meses de vivir con sueño y preocupación aprendí algunos hechos sobre el sueño infantil. Seguramente muchos estarán en una situación similar. O sentirán que su bebé se despierta demasiado o duerme muy poco.
El mejor libro que pude haber conseguido en ese momento fue Dormir sin lágrimas, de Rosa Jové. También les recomiendo este blog. Ella enseña algunos puntos claves sobre el sueño:
- Dormir es un proceso evolutivo. Un recién nacido no duerme igual que un niño, ni éste igual que un adulto.
- Nadie puede enseñar a un niño a dormir. Los bebés ya saben dormir desde antes de nacer. El dormir es una necesidad vital.
- No será hasta los 5-6 años cuando tendremos un sueño bastante parecido al adulto.
- Tanto niños como adultos tenemos despertares nocturnos. La única diferencia es que nosotros ya dominamos la técnica de volver a dormirnos. Nuestros hijos aún no. (¡Paciencia!)
¿Entonces qué podemos hacer? Ella recomienda:
- Paciencia de nuevo: aunque no hagamos nada, todo niño sano dormirá sin interrupciones algún día.
- La lactancia ayuda doblemente al niño a conseguir el sueño: por una parte por la propia composición de la leche, y por otra debido al relajante contacto con la madre y a la succión calmante. También la lactancia favorece a la madre, ya que hormonalmente le ayuda a dormirse con más facilidad.
- El colecho beneficia tanto a la madre como al hijo. Gracias a él el regreso al sueño después de un despertar es más corto en ambos casos. También ayuda al bebé a sincronizarse con la madre y a pasar de un estadio a otro del sueño con más facilidad.
- Atender al bebé siempre que sea posible y no dejarlo llorar cómo método crea en el menor una tranquilidad que le ayuda a dormir. (Esto lo comprobé en primera persona. Mientras tuve mi licencia por maternidad y elegí tener a mi hijo todo el día conmigo los problemas de sueño no existieron, mi bebé no lloraba y no sufrió cólicos ni nada similar).
- El ser realistas en cuanto a las horas que puede dormir un bebé (o en el número de sus despertares) para evitar preocuparnos innecesariamente.
¿Y a qué edad dormirá por fin solo?
El Dr. Carlos González en su hermoso libro Bésame mucho dice: "Ésta es una pregunta difícil. La actitud de nuestra sociedad ante el colecho es tan negativa que no hay estudios serios sobre su duración normal. Si no se hiciera el más mínimo esfuerzo por sacar a los niños de la cama de sus padres, ellos mismos se irían tarde o temprano. No sé a qué edad, porque no conozco a nadie que haya hecho la prueba; sin duda la edad será distinta en cada familia, y dependerá del temperamento y de los deseos del niño y de sus padres. Pero estoy razonablemente seguro de que ninguno de mis lectores siente, en estos momentos, el menor deseo de volver a dormir cada noche entre su padre y su madre. Los japoneses suelen dormir con sus padres hasta los cinco años."
Esto en cuanto al colecho, hay familias que encuentran una solución intermedia, compartiendo cama a veces, pero en general todos los bebés tienen la necesidad de estar en contacto con sus padres también por la noche. Esto es normal y tiene que ver con cuestiones evolutivas, creo que cuanto antes aceptemos este hecho, menos problemas nos vamos a hacer por cosas que son totalmente naturales y menos nos va a afectar la mirada prejuiciosa de algunas personas.
En nuestro caso la respuesta fue sencillamente tiempo. Sé que en ese momento el tiempo parece no existir, todo se hace eterno y los días con sueño duran 40 horas. Sobre todo si trabajamos y tenemos que salir de casa con este cansancio a cuestas. Esto no es culpa ni de nuestros bebés ni nuestra, sino de una realidad muy poco favorable para la maternidad/paternidad (en Argentina hoy día la licencia por paternidad sigue siendo 2 días hábiles y por maternidad 3 meses totales). Si tienen el privilegio de poder estar en casa con sus hijos, el consejo es dormir cuando el bebé duerme para paliar las noches en vela y mantener mucho contacto con ellos durante el día. Cuanto más chiquitos, más contacto.
Nuestros hijos vienen a enseñarnos muchas cosas y creo que una de ellas es a vivir cada momento. Porque (aunque suene a obviedad) el día de hoy no vuelve y mañana ya van a ser un poquito más grandes. Y seguramente si nos preocupamos por el sueño nos estaremos perdiendo otras cosas.
Al cabo de algunos meses de compartir las noches, Octavio volvió a dormir bien. Hoy tiene casi dos años: algunas noches prefiere dormir solo y muchas otras las compartimos en familia. Pero él tiene la certeza de que pase lo que pase, siempre tendrá un huequito entre mamá y papá donde cobijarse.
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viernes, 11 de julio de 2014
Consejos para amamantar a un bebé prematuro (¡y para usar un sacaleche!)
| Octavio, pesando 2 kilos. Foto de Kambrosis |
Hace dos años, mientras me preparaba para recibir a mi hijo, tenía dos cosas claras: quería un parto natural lo menos medicalizado posible y quería amamantar. Finalmente Octavio nació intempestivamente por cesárea (conté la historia de su nacimiento acá) pero mi decisión de dar la teta seguía intacta (y soy muy obstinada).
Octavio nació en el Sanatorio Anchorena, en el barrio de Recoleta de la Ciudad de Buenos Aires. Tuve la suerte de que sea un lugar que brinda apoyo a la lactancia, por lo cual el primer día ya tuve la visita de una puericultora y el mismo sanatorio me prestó un sacaleche manual hasta tanto yo pudiera tener uno propio.
Este post es para todas las mamás que estén en una situación similar. No se olviden de que TODAS PODEMOS DAR LA TETA. Un nacimiento prematuro no debería ser un obstáculo. Sólo necesitamos el apoyo de nuestro entorno y la profunda convicción de que podemos lograrlo.
De hecho, un bebé prematuro necesita mucho de nosotras. Dice la Liga de la leche: "Desde hace más de veinte años se sabe que cuando nace un prematuro, la leche de su madre es diferente (Atkinson 2000) de la de un bebé nacido a término." La leche que producimos en ese momento está totalmente adaptada a sus necesidades particulares y lo ayuda a ganar peso y salud cada día. Y, por supuesto, destaquemos el factor emocional: ¿qué mejor forma de conectarnos con nuestro bebé y sentir que le damos todo nuestro amor?
Los consejos que siguen sobre extracción de leche materna pueden ser útiles también a mamás que estén retomando su jornada laboral o que deban estar alejadas de sus hijos por cualquier motivo y necesiten utilizar un sacaleche. La información está basada en mi propia experiencia y en datos probados que fui reuniendo a lo largo del tiempo.
Los consejos que siguen sobre extracción de leche materna pueden ser útiles también a mamás que estén retomando su jornada laboral o que deban estar alejadas de sus hijos por cualquier motivo y necesiten utilizar un sacaleche. La información está basada en mi propia experiencia y en datos probados que fui reuniendo a lo largo del tiempo.
¿Qué necesitan para comenzar?
Supongo que dependerá del grado de prematurez, pero en la mayoría de los casos que conozco los bebés prematuros no succionan desde el comienzo. Por lo cual van a necesitar un sacaleche. Si no lo conocen, se los presento. Háganse amigas porque será su compañero inseparable:
![]() |
| Sacaleche manual |
Hay una amplia variedad de sacaleches, este que les muestro es como el que yo elegí luego de probar varios (eléctrico, de extracción doble, etc). También se puede elegir la extracción manual (hay tutoriales en Youtube y a muchas otras mamás les funciona mejor). La elección es totalmente personal y cualquier marca de sacaleche sirve. La mayoría son cómodos y no generan en absoluto molestias. Si consiguen de los que tienen la almohadilla de silicona, mucho mejor. Pueden pedir uno prestado o alquilarlo. Hay muchas opciones.
El clima hormonal del post parto es el momento ideal para comenzar a extraerse leche, por lo cual cuanto antes empiecen, mejor.
Busquen un lugar tranquilo y cómodo, donde estén relajadas (por lo menos al comienzo, cuando todavía no tengan la técnica dominada). Pueden poner música, mirar la foto de su bebé o simplemente pensar en él o ella.
Puede ser de utilidad masajear los pechos, siempre buscando seguir el flujo natural de la leche (hacia el pezón) e incluso ponerse calor.
Es fundamental tener paciencia y no frustrarse, puede demorar pero si tenemos constancia funciona. También es imprescindible lavarse las manos y que todos los elementos estén esterilizados (aunque sirve simplemente que estén bien lavados con agua y jabón).
¿Cada cuántas horas me saco leche? ¿Cuánto debe salir?
"Durante los dos o tres primeros días es perfectamente normal que las madres no logren extraer sino unas gotas. Es importante extraer la leche con la frecuencia con que un bebé nacido a término lacta: seis veces al día es la recomendación mínima en la materia, aunque el ideal es 10 a 12 veces. (...) Para favorecer un buen drenaje de los senos y obtener suficiente leche del final de la lactada (con más grasa y calorías), la extracción de la leche debe durar tanto como salga leche, lo cual puede tomar de 5 a 10 minutos los primeros días y de 20 a 30 minutos una vez que la lactancia está establecida." (Liga de la leche)
En mi caso la lactancia se estableció completamente recién al cuarto día y procuré sacarme leche cada 2 horas durante el día, intentando dormir lo máximo posible de noche para favorecer la producción. No es necesario comer nada en especial, pero sí es recomendable alimentarse bien y tomar mucha agua.
No se preocupen por la cantidad. Al comienzo un bebé prematuro necesita muy poca leche.
¿Cómo se almacena la leche materna?
La leche se debe almacenar en recipientes o bolsas estériles pensados para ese fin (sirven los frascos estériles para análisis clínicos) en la heladera (nevera/refrigerador), evitando usar la puerta. Lo cierto es que la leche materna puede dejarse a temperatura ambiente y también vive varias horas. Más info acá.
Una vez tuve que viajar cuando mi bebé tenía 7 meses. Me alojé en un hotel que no tenía nada similar a una heladera ni a 10 cuadras a la redonda. Busqué en Internet, descubrí que la leche materna podía almacenarse a menos de 15° sin problemas y acumulé las bolsitas en la parte exterior de mi ventana (era invierno y la temperatura promedio eran unos 8° o menos). ¡Imagínense la vista desde enfrente! Para el regreso puse las bolsas junto a unos helados que compré en un kiosco, en un bolso térmico (era un viaje de 2 horas). No, si hay algo que nos sobra a las madres es ingenio :)
¿Cómo se alimenta a un bebé prematuro con la leche extraída?
La leche se debe almacenar en recipientes o bolsas estériles pensados para ese fin (sirven los frascos estériles para análisis clínicos) en la heladera (nevera/refrigerador), evitando usar la puerta. Lo cierto es que la leche materna puede dejarse a temperatura ambiente y también vive varias horas. Más info acá.
Una vez tuve que viajar cuando mi bebé tenía 7 meses. Me alojé en un hotel que no tenía nada similar a una heladera ni a 10 cuadras a la redonda. Busqué en Internet, descubrí que la leche materna podía almacenarse a menos de 15° sin problemas y acumulé las bolsitas en la parte exterior de mi ventana (era invierno y la temperatura promedio eran unos 8° o menos). ¡Imagínense la vista desde enfrente! Para el regreso puse las bolsas junto a unos helados que compré en un kiosco, en un bolso térmico (era un viaje de 2 horas). No, si hay algo que nos sobra a las madres es ingenio :)
¿Cómo se alimenta a un bebé prematuro con la leche extraída?
Al comienzo lo alimentarán vía sonda hasta tanto el bebé sea capaz de succionar solito.
La Liga de la leche no recomienda el uso de mamaderas (biberones) ni chupetes porque considera que atentan contra la lactancia. Mi realidad fue que el sanatorio donde estaba internado mi hijo utilizaba ese método y me aseguró que no interferiría, y así fue. Conozco otros casos donde se les da la leche mediante el chupete o bien utilizando cucharitas o vasitos.
Algo fundamental es establecer el contacto piel a piel lo más pronto que sea posible (método canguro). Esto favorece la lactancia: los prematuros que tienen contacto piel a piel lactan más pronto. Además de ser beneficioso para todo su desarrollo y para el vínculo de ambos, claro está.
¿Y en qué momento comenzamos a dar la teta normalmente?
Eso depende de cada caso y del nivel de prematurez. Hay bebés que succionan muy tempranamente y otros que demoran más. Sólo hay que tener paciencia, contacto piel a piel y ofrecer el pecho siempre que podamos.
Octavio fue alimentado por sonda aproximadamente 3 semanas y luego 3 más con mamadera (2 semanas ya en casa). Y al cabo de este mes y medio logramos una lactancia feliz que duró casi 19 meses (un descanso para el bienaventurado sacaleche, aunque fue de nuevo mi compañero de aventuras cuando retomé mi jornada laboral).
Lo importante es saber que podemos. Les puedo asegurar que ver cómo crece nuestro hijo alimentado sólo con nuestra leche nos reconforta y nos da un poco de alivio en esos momentos tan turbulentos y emocionales.
Hace muy poquito tuve el honor de poder ayudar a una mamá en esta situación. Su bebé, nacida de 32 semanas, comenzó a succionar muy pronto (mucho antes de lo que yo esperaba). Estas enormes satisfacciones son las que me impulsan a seguir construyendo este espacio.
Es bueno recordar que tanto la Liga de la leche como FUNDALAM tienen apoyo telefónico, presencial y online de asesoras profesionales. Si yo puedo ser de ayuda, ¡no dejen de escribirme!
Es bueno recordar que tanto la Liga de la leche como FUNDALAM tienen apoyo telefónico, presencial y online de asesoras profesionales. Si yo puedo ser de ayuda, ¡no dejen de escribirme!
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sábado, 21 de junio de 2014
La leche materna es el mejor alimento para los bebés. SIEMPRE.
Soy una gran defensora de la lactancia materna. Y si bien no es un tema nuevo y está (por suerte) cada vez más difundido sigo viendo casos de falta de información y -lo que es cien veces peor- mal asesoramiento por parte de algunos pediatras.
Partamos de la base de que la mayoría de los pediatras sabe poco sobre lactancia. La pediatra que atendía a mi hijo durante sus primeros meses no podía creer que "solamente" le diera la teta. Me argumentaba que era el primer caso que veía que "no necesitaba el refuerzo de una mamadera". ¡Hasta llamó a una colega para mostrarle "los cachetes que yo había creado" sin necesidad de leche artificial! Increíble en pleno siglo XXI. Por suerte yo para esa época ya me había leído toda la página de la Liga de la leche y me limitaba a sonreírle sin mucha gana.
Por eso nunca está de más recordar lo que indica La Liga de la leche: "La lactancia materna es la primera oportunidad que tiene una mujer para asegurar la salud, bienestar y felicidad que toda madre desea para sus hijos. Un bebé que es puesto al pecho de su madre a los pocos minutos de nacer, además del valioso calostro, que es una múltiple "vacuna" natural, recibe una cálida corriente de amor, una espontánea sensación de paz y seguridad similar a la que ha estado acostumbrado durante tantos meses dentro del vientre. Es una manera dulce, bella y saludable de darle la bienvenida a este mundo. Durante los primeros meses, el bebé necesita varias de las condiciones que le ayudaron a crecer dentro del útero. Una de ellas es estar muy cerca de su madre, sentir la seguridad de su presencia, el calor de su piel, escuchar los latidos de su corazón, y el timbre de su voz. Al estar en los brazos de su madre, alimentándose con su leche, recibe esto y mucho más. La leche materna es indiscutiblemente el alimento ideal para su bebé, y el único que él o ella necesita durante los primeros seis meses de vida. Además de proporcionarle todos los nutrientes necesarios para crecer, es como una barrera que le brinda protección extra contra todo tipo de infecciones y enfermedades."
Por eso nunca está de más recordar lo que indica La Liga de la leche: "La lactancia materna es la primera oportunidad que tiene una mujer para asegurar la salud, bienestar y felicidad que toda madre desea para sus hijos. Un bebé que es puesto al pecho de su madre a los pocos minutos de nacer, además del valioso calostro, que es una múltiple "vacuna" natural, recibe una cálida corriente de amor, una espontánea sensación de paz y seguridad similar a la que ha estado acostumbrado durante tantos meses dentro del vientre. Es una manera dulce, bella y saludable de darle la bienvenida a este mundo. Durante los primeros meses, el bebé necesita varias de las condiciones que le ayudaron a crecer dentro del útero. Una de ellas es estar muy cerca de su madre, sentir la seguridad de su presencia, el calor de su piel, escuchar los latidos de su corazón, y el timbre de su voz. Al estar en los brazos de su madre, alimentándose con su leche, recibe esto y mucho más. La leche materna es indiscutiblemente el alimento ideal para su bebé, y el único que él o ella necesita durante los primeros seis meses de vida. Además de proporcionarle todos los nutrientes necesarios para crecer, es como una barrera que le brinda protección extra contra todo tipo de infecciones y enfermedades."
De hecho la OMS y el UNICEF recomiendan que la lactancia se inicie en la primera hora de vida; que el lactante solo reciba leche materna, sin ningún otro alimento ni bebida, ni siquiera agua; que la lactancia se haga a demanda, es decir, con la frecuencia que quiera el niño, tanto de día como de noche; y que no se utilicen biberones, tetinas ni chupetes.
Sabiendo todo esto, hoy (año 2014) hay pediatras que siguen recomendando "complementos" sin medir las consecuencias. La mayoría de los casos es por supuesto "bajo peso" (aun cuando el bebé en cuestión jamás llore de hambre). Carlos González (un pediatra especializado en lactancia) en el libro Mi niño no me come nos dice: "El problema no se inicia por las mamadas «demasiado cortas», sino por el peso «demasiado bajo». (...) En el mundo hay gente de todas las tallas, y cualquier mañana, mientras vamos a comprar el pan, nos cruzaremos con personas que pesan 50 kg y con otras que pesan 100. ¿De verdad cree que esas personas pesaban lo mismo cuando tenían tres meses? (...) dos problemas fundamentales: por un lado la interpretación en general de las gráficas de peso; por otro, el ritmo de crecimiento de los niños de pecho. Esto es una gráfica de peso. Totalmente inventada; ¡no busque en ella a sus hijos! (...) Existen muchos gráficos de peso distintos [que] Por cierto, no coinciden. (...) Hoy en día, cuando cada vez más niños toman el pecho durante meses, se observa que no siguen aquellas gráficas. ¿Por qué no coincide el crecimiento de los niños que toman el pecho con el de los que toman el biberón? No se sabe muy bien, pero en todo caso no es por falta de alimento. No todos los niños crecen al mismo ritmo."
Bastante sensato. Conozco decenas de casos para ilustrarlo. Bebés de 12 meses con 14 kilos (muy por encima de la media), con 10 (un peso habitual), con 8 (sobre todo nenas)... En fin, todos sanos, normales y diferentes. ¡Los seres humanos no somos todos iguales, señores médicos! Mi marido mide 1,87 pero el marido de mi vecina mide 1,65. ¿Le digo que empiece a comer más?
Está bueno acordarnos de estas cosas, tener siempre la información a mano y, sobre todo, confiar en que la leche materna siempre será el mejor alimento. Aun después de introducir la alimentación complementaria (alrededor de los 6 meses, aunque puede ser mucho después, de nuevo: los seres humanos somos todos distintos) la lactancia puede continuar sin inconvenientes. La OMS indica "el mantenimiento de la lactancia materna hasta los 2 años o más." Mi hijo, por ejemplo, se destetó solo poco antes de los 24 meses.
Como señala Laura en su comentario (más abajo), también hay muchísimos casos de mamás con lactancias frustradas por problemas como mala postura (lo cual genera dolor) o la falsa creencia de que su leche es poca o mala. Tanto FUNDALAM como la Liga de la leche tienen asesoramiento presencial, telefónico y online gratuito para ayudar a todas aquellas mujeres que quieran amamantar.
Es bueno tener un pediatra en quien confiar, pero la salud es mucho más que el talle y el peso. Los niños felices necesitan también la estabilidad emocional de la mamá. Por eso, el camino nunca debería ser desalentar a la madre y hacerla sentir culpable. Las mujeres tenemos el poder inigualable de alimentar a nuestros hijos con nuestro propio cuerpo. Es gratis, es natural, es hermoso y es lo mejor. Que nadie nos diga lo contrario.
Bastante sensato. Conozco decenas de casos para ilustrarlo. Bebés de 12 meses con 14 kilos (muy por encima de la media), con 10 (un peso habitual), con 8 (sobre todo nenas)... En fin, todos sanos, normales y diferentes. ¡Los seres humanos no somos todos iguales, señores médicos! Mi marido mide 1,87 pero el marido de mi vecina mide 1,65. ¿Le digo que empiece a comer más?
Está bueno acordarnos de estas cosas, tener siempre la información a mano y, sobre todo, confiar en que la leche materna siempre será el mejor alimento. Aun después de introducir la alimentación complementaria (alrededor de los 6 meses, aunque puede ser mucho después, de nuevo: los seres humanos somos todos distintos) la lactancia puede continuar sin inconvenientes. La OMS indica "el mantenimiento de la lactancia materna hasta los 2 años o más." Mi hijo, por ejemplo, se destetó solo poco antes de los 24 meses.
Como señala Laura en su comentario (más abajo), también hay muchísimos casos de mamás con lactancias frustradas por problemas como mala postura (lo cual genera dolor) o la falsa creencia de que su leche es poca o mala. Tanto FUNDALAM como la Liga de la leche tienen asesoramiento presencial, telefónico y online gratuito para ayudar a todas aquellas mujeres que quieran amamantar.
Es bueno tener un pediatra en quien confiar, pero la salud es mucho más que el talle y el peso. Los niños felices necesitan también la estabilidad emocional de la mamá. Por eso, el camino nunca debería ser desalentar a la madre y hacerla sentir culpable. Las mujeres tenemos el poder inigualable de alimentar a nuestros hijos con nuestro propio cuerpo. Es gratis, es natural, es hermoso y es lo mejor. Que nadie nos diga lo contrario.
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