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viernes, 11 de julio de 2014

Consejos para amamantar a un bebé prematuro (¡y para usar un sacaleche!)


Octavio, pesando 2 kilos.
Foto de Kambrosis

Hace dos años, mientras me preparaba para recibir a mi hijo, tenía dos cosas claras: quería un parto natural lo menos medicalizado posible y quería amamantar. Finalmente Octavio nació intempestivamente por cesárea (conté la historia de su nacimiento acá) pero mi decisión de dar la teta seguía intacta (y soy muy obstinada). 

Octavio nació en el Sanatorio Anchorena, en el barrio de Recoleta de la Ciudad de Buenos Aires. Tuve la suerte de que sea un lugar que brinda apoyo a la lactancia, por lo cual el primer día ya tuve la visita de una puericultora y el mismo sanatorio me prestó un sacaleche manual hasta tanto yo pudiera tener uno propio.

Este post es para todas las mamás que estén en una situación similar. No se olviden de que TODAS PODEMOS DAR LA TETA. Un nacimiento prematuro no debería ser un obstáculo. Sólo necesitamos el apoyo de nuestro entorno y la profunda convicción de que podemos lograrlo. 

De hecho, un bebé prematuro necesita mucho de nosotras. Dice la Liga de la leche: "Desde hace más de veinte años se sabe que cuando nace un prematuro, la leche de su madre es diferente (Atkinson 2000) de la de un bebé nacido a término." La leche que producimos en ese momento está totalmente adaptada a sus necesidades particulares y lo ayuda a ganar peso y salud cada día. Y, por supuesto, destaquemos el factor emocional: ¿qué mejor forma de conectarnos con nuestro bebé y sentir que le damos todo nuestro amor?

Los consejos que siguen sobre extracción de leche materna pueden ser útiles también a mamás que estén retomando su jornada laboral o que deban estar alejadas de sus hijos por cualquier motivo y necesiten utilizar un sacaleche. La información está basada en mi propia experiencia y en datos probados que fui reuniendo a lo largo del tiempo.

¿Qué necesitan para comenzar?
Supongo que dependerá del grado de prematurez, pero en la mayoría de los casos que conozco los bebés prematuros no succionan desde el comienzo. Por lo cual van a necesitar un sacaleche. Si no lo conocen, se los presento. Háganse amigas porque será su compañero inseparable:

Sacaleche manual

Hay  una amplia variedad de sacaleches, este que les muestro es como el que yo elegí luego de probar varios (eléctrico, de extracción doble, etc). También se puede elegir la extracción manual (hay tutoriales en Youtube y a muchas otras mamás les funciona mejor). La elección es totalmente personal y cualquier marca de sacaleche sirve. La mayoría son cómodos y no generan en absoluto molestias. Si consiguen de los que tienen la almohadilla de silicona, mucho mejor. Pueden pedir uno prestado o alquilarlo. Hay muchas opciones.

El clima hormonal del post parto es el momento ideal para comenzar a extraerse leche, por lo cual cuanto antes empiecen, mejor.

Consejos para la extracción
Busquen un lugar tranquilo y cómodo, donde estén relajadas (por lo menos al comienzo, cuando todavía no tengan la técnica dominada). Pueden poner música, mirar la foto de su bebé o simplemente pensar en él o ella.
Puede ser de utilidad masajear los pechos, siempre buscando seguir el flujo natural de la leche (hacia el pezón) e incluso ponerse calor.
Es fundamental tener paciencia y no frustrarse, puede demorar pero si tenemos constancia funciona. También es imprescindible lavarse las manos y que todos los elementos estén esterilizados (aunque sirve simplemente que estén bien lavados con agua y jabón).

¿Cada cuántas horas me saco leche? ¿Cuánto debe salir?
"Durante los dos o tres primeros días es perfectamente normal que las madres no logren extraer sino unas gotas. Es importante extraer la leche con la frecuencia con que un bebé nacido a término lacta: seis veces al día es la recomendación mínima en la materia, aunque el ideal es 10 a 12 veces. (...) Para favorecer un buen drenaje de los senos y obtener suficiente leche del final de la lactada (con más grasa y calorías), la extracción de la leche debe durar tanto como salga leche, lo cual puede tomar de 5 a 10 minutos los primeros días y de 20 a 30 minutos una vez que la lactancia está establecida." (Liga de la leche)

En mi caso la lactancia se estableció completamente recién al cuarto día y procuré sacarme leche cada 2 horas durante el día, intentando dormir lo máximo posible de noche para favorecer la producción. No es necesario comer nada en especial, pero sí es recomendable alimentarse bien y tomar mucha agua.

No se preocupen por la cantidad. Al comienzo un bebé prematuro necesita muy poca leche.

¿Cómo se almacena la leche materna?
La leche se debe almacenar en recipientes o bolsas estériles pensados para ese fin (sirven los frascos estériles para análisis clínicos) en la heladera (nevera/refrigerador), evitando usar la puerta. Lo cierto es que la leche materna puede dejarse a temperatura ambiente y también vive varias horas. Más info acá.

Una vez tuve que viajar cuando mi bebé tenía 7 meses. Me alojé en un hotel que no tenía nada similar a una heladera ni a 10 cuadras a la redonda. Busqué en Internet, descubrí que la leche materna podía almacenarse a menos de 15° sin problemas y acumulé las bolsitas en la parte exterior de mi ventana (era invierno y la temperatura promedio eran unos 8° o menos). ¡Imagínense la vista desde enfrente! Para el regreso puse las bolsas junto a unos helados que compré en un kiosco, en un bolso térmico (era un viaje de 2 horas). No, si hay algo que nos sobra a las madres es ingenio :)

¿Cómo se alimenta a un bebé prematuro con la leche extraída?
Al comienzo lo alimentarán vía sonda hasta tanto el bebé sea capaz de succionar solito.

La Liga de la leche no recomienda el uso de mamaderas (biberones) ni chupetes porque considera que atentan contra la lactancia. Mi realidad fue que el sanatorio donde estaba internado mi hijo utilizaba ese método y me aseguró que no interferiría, y así fue. Conozco otros casos donde se les da la leche mediante el chupete o bien utilizando cucharitas o vasitos.

Algo fundamental es establecer el contacto piel a piel lo más pronto que sea posible (método canguro). Esto favorece la lactancia: los prematuros que tienen contacto piel a piel lactan más pronto. Además de ser beneficioso para todo su desarrollo y para el vínculo de ambos, claro está.

¿Y en qué momento comenzamos a dar la teta normalmente?
Eso depende de cada caso y del nivel de prematurez. Hay bebés que succionan muy tempranamente y otros que demoran más. Sólo hay que tener paciencia,  contacto piel a piel y ofrecer el pecho siempre que podamos.

Octavio fue alimentado por sonda aproximadamente 3 semanas y luego 3 más con mamadera (2 semanas ya en casa). Y al cabo de este mes y medio logramos una lactancia feliz que duró casi 19 meses (un descanso para el bienaventurado sacaleche, aunque fue de nuevo mi compañero de aventuras cuando retomé mi jornada laboral).

Lo importante es saber que podemos. Les puedo asegurar que ver cómo crece nuestro hijo alimentado sólo con nuestra leche nos reconforta y nos da un poco de alivio en esos momentos tan turbulentos y emocionales.

Hace muy poquito tuve el honor de poder ayudar a una mamá en esta situación. Su bebé, nacida de 32 semanas, comenzó a succionar muy pronto (mucho antes de lo que yo esperaba). Estas enormes satisfacciones son las que me impulsan a seguir construyendo este espacio.

Es bueno recordar que tanto la Liga de la leche como FUNDALAM tienen apoyo telefónico, presencial y online de asesoras profesionales. Si yo puedo ser de ayuda, ¡no dejen de escribirme!

miércoles, 18 de junio de 2014

Carta abierta a mamás y papás de bebés prematuros


Foto de Kambrosis

¿Y acaso es menos hermosa
el ala de la mariposa
si se nubla el sol?
Yo creo que no. 
Marea


Quiero compartir con ustedes la historia del nacimiento de mi hijo Octavio, porque siento que el nacimiento prematuro es un tema poco difundido y al que los padres nos enfrentamos siempre sin estar preparados.

En Argentina hay una Asociación Argentina de Padres de Niños Prematuros (APAPREM), que está impulsando hace años un Proyecto de Ley que nunca llega; y en octubre se celebra la Semana del Prematuro. Pero yo sigo sintiendo que todavía faltan espacios para hablar del tema.

Y si nuestra historia puede acompañar al menos a una sola familia, vale la pena contarla.

Tuve preeclampsia(*), una enfermedad del embarazo, por lo cual un viernes mi médico decidió hacer una cesárea de urgencia. Octavio León nació el viernes 17 de agosto de 2012, a las 16.20 hs. pesando 1 kilo 520 gramos, en la semana 33 de gestación.

Fue una experiencia dura y muy lejana a la esperada. Tuve miedo. Todo pasaba demasiado ajeno, demasiado rápido, demasiado pronto, demasiado antes... Pero en el momento en que finalmente abracé a mi bebé -ese bebé diminuto y tan perfecto- sentí que este era apenas un obstáculo a vencer. Y que podíamos.

Así comenzó nuestra odisea en neo, donde Octavio estuvo internado un mes, hasta alcanzar los 2 kilos de peso.

Soy consciente de que fui una privilegiada: tuve siempre la compañía de mi marido, mi bebé fue sano, conté con un centro de salud excelente y se me dio apoyo total con la lactancia (alimenté a mi bebé desde el primer momento sólo con leche materna, primero por sonda, luego con mamadera, y finalmente de forma natural, tema del cual escribí acá). 

Pero en ese momento yo sentí que faltaba algo. Contención. Palabras. Alguna forma de poder procesar ese torbellino emocional que nos había envuelto sin previo aviso. Digo, no hay forma de estar preparado. Todos soñamos con volver a casa como una familia. La sola idea de tener que volver a casa solos, sin nuestro bebé, es desoladora.

¿Por qué desde las instituciones se atiende tan poco el costado humano del asunto? Y no todos sentimos lo mismo: algunos padres tienen bronca, otros tristeza, hay quienes no saben cómo reaccionar y se alejan, todos estamos preocupados. Incluso algunas madres sienten culpa por haber tenido un parto prematuro. 

Por eso hoy les escribo a los papás de bebés prematuros. No sólo a los papás, sino a todas las personas involucradas. Para que se sientan, al menos un poco, más acompañados. Somos muchos los que superamos días sin horas, esperas eternas, partes médicos que nunca llegan. Los que festejamos cada gramo ganado. Los que nos enfrentamos a palabras y miradas incómodas de médicos y enfermeros que todavía no entienden la importancia de tener a nuestro bebé sobre la piel y no en un recipiente plástico. Los que sufrimos ese vacío cada día que nuestro hijo estuvo lejos. Los que enfrentamos los gigantescos prejuicios de la gente al salir a la calle con un bebé tan chiquito.

Somos muchos, aunque no siempre hablemos. Superamos momentos de desconcierto y angustia. Tuvimos la certeza de que sólo importa el día a día, ese abrazo que nos une y esa caricia que hace más liviano el peso de la espera. Que nuestro hijo o hija o hijos sepan que ahí estamos, y que estamos poniendo el cuerpo y el alma para estar juntos muy pronto.


Yo me apoyé en amigos de oro -cuya presencia por esos días nunca voy a olvidar- en mi familia y en mi marido (la persona que me demostró que el amor no tiene límites). Estos libros me ayudaron a entender un poco y esta carta me acompañó en el lactario durante toda la internación de mi hijo.

A todos ustedes les deseo el mejor futuro posible. Algún día los prematuros y sus papás seremos mejor comprendidos y nuestras historias marcarán la diferencia.

Mientras tanto será una lucha individual, pero sepan que es una lucha que bien merece el esfuerzo.


Con mucho amor,


(*) Después de muchos estudios y gracias a una excelente médica hematóloga supe que tengo SAF, una enfermedad poco conocida pero que afecta a muchas mujeres, provocando en general abortos espontáneos. Si algun@ de ustedes necesita más información o quiere conocer mi experiencia no dude en escribirme.