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viernes, 19 de agosto de 2016

Mi regalo se llama PACIENCIA

 

Cada año llegan estas fechas y un remolino de ideas y emociones me envuelve sin previo aviso. Cumpleaños número 4, día del niño, comienzo del jardín, segunda mitad del año, proyectos personales, balances maternales.

Lo cierto es que el día a día (ese mismo que a veces se hace tan difícil y agotador) parece empeñarse en mostrarme que, efectivamente, el tiempo vuela.

¿Qué decir respecto del día del niño? ¿Cómo no caer en trivialidades y frases hechas? ¿Qué quiero regalarle a mi hijo, a mi familia, a mí misma?

Hace poco escribí sobre la comunicación y el gran desafío de desterrar de mi casa los gritos. Este post viene de la mano. Hoy mi regalo es la paciencia.

Quiero regalarle a mi niño aun más juegos compartidos. De esos que te hacen perder la noción del tiempo. Juegos con castillos, serpientes, lobos y charcos. Sin principio ni fin ni meta más que jugar.

También más abrazos cuando haya enojos. Un respiro para esos días en que el cansancio agobia y la rutina me hunde.

¡Y más tolerancia a sus pequeños ritmos! Porque sus pies caminan con pasos cortos y sus tiempos no son los que marca el reloj. Quiero más paciencia para recordar que los minutos son relativos y que la vida se construye de momentos eternos.

Además, más cuadras que cuenten historias. Ríos de lluvia que son un desafío o cuentos repentinos que nacen en un semáforo (en eso él es un experto).

Y muchos, pero muchos, menos mandatos.

Él crece pero yo también. De su mano todo es más fácil.

miércoles, 10 de febrero de 2016

Esas cosas que nadie dice sobre el puerperio inmediato

Foto: Jade Beall

Me enamoran esas fotos de partos impecables, con expresiones de emoción y sonrisas, con bebés en paz reposando sobre los pechos de sus madres. Quietud, silencio, felicidad. Hace unos días miraba una serie de fotos como esas cuando me puse a pensar en el puerperio inmediato. Ese primer mes (por ponerle una arbitraria noción temporal) donde la maternidad nos atraviesa, como diría Cortázar, como "un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio". Porque esos días podrán estar teñidos con el amor más profundo y, muchas veces, por una inexplicable sensación de omnipotencia, pero ¿dónde están las fotos que visibilizan esas horas eternas?

¿Dónde y cómo aprendemos sobre sueño a deshoras, ojeras tatuadas, cuerpos cansados? ¿Por qué no nos cuentan que dar la teta puede significar horas y horas de un bebé prendido y que eso es bueno y sano y esperable y absolutamente normal?

El puerperio inmediato puede ser atemorizante, doloroso, agridulce. Puede incluir lágrimas de amor pero también de frustración y miedo. Son días de recuperación, de sanar heridas (y no sólo las tangibles), de sábanas pegoteadas de leche, de dolores, de tiempos extraños sin principio ni fin.

Esos primeros días, les aseguro, no son como ninguna foto. Son momentos para conocerse, ordenarse, aprender, descansar, reponerse, amar, reconstruir y crecer. 

Nadie puede contar exactamente cómo es el puerperio inmediato, porque es un camino propio que cada mujer transita. Y creo que proteger esos primeros días en cada familia que acaba de celebrar un nacimiento debería ser una prioridad. Ya habrá innumerables ocasiones para visitas, saludos, regalos y eventos sociales. ¿No les parece?

domingo, 16 de agosto de 2015

¿Feliz día del niño?

 
Quería decir feliz día pero las palabras me quedaban atascadas. ¿Qué expresa esta frase hecha, qué sentido tiene realmente, qué celebramos cuando celebramos?

Necesité varios días para escribir algo y sentir que honraba la infancia sin hipocresías.

¿Importa lo que regalamos hoy o en realidad importa mucho más lo que regalamos todos los días?

Tiempo, momentos compartidos, sonrisas, abrazos. La posibilidad de ser libres de verdad, sin etiquetas ni prejuicios. Ese amor incondicional que no depende de cómo se portaron ni de las notas del colegio. Infancias sin castigos, sin golpes, sin gritos. Infancias sanas y, sobre todo, respetadas.

Tolerancia. Amor. Respeto. Empatía. Tiempo. Paciencia. Escucha. Libertad. Atención. 

Esos son regalos para toda la vida. Ahora, sí. Feliz día para todos los niños y las niñas.