En el marco de la Semana Mundial del Parto Respetado, mañana marchamos en Buenos Aires contra la violencia obstétrica y la reglamentación de la Ley 25.929. Más info acá.
martes, 19 de mayo de 2015
Marchemos contra la Violencia Obstétrica
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jueves, 9 de abril de 2015
Infancia y violencias invisibles
| Foto: Kambrosis |
María y Juan tienen un altercado en la calle. Discuten. Elevan la voz. Él se ciega de ira, no la escucha, la deja llorando sentada en la vereda y se aleja unos pasos, esperando que ella lo siga. Al ver que su estrategia no funciona regresa y la toma del brazo con fuerza. La obliga a caminar a la rastra, apretando su antebrazo con bronca, mientras le grita y la amenaza. Es humillante. ¿Creerían que esto es violencia doméstica, verdad?
Ahora… ¿y si les digo que Juan es el padre y María tiene solamente 4 años? ¿No es hora de darnos cuenta de que tenemos un doble estándar en cuanto a la violencia? ¿Cuántas veces somos testigos de escenas de este tipo en espacios públicos y no intervenimos? ¿Por qué la violencia hacia los niños se naturaliza y tolera?
Berna Iskandar, periodista venezolana, conferencista, divulgadora de temas de crianza y creadora de Conoce mi mundo afirma que “necesitamos reconocer las violencias sutiles y visibles socialmente naturalizadas en el trato a los niños”. Y no está sola. Porque muchas son las personas que eligen llamar la atención sobre estas cuestiones. Como la psicóloga Rosa Jové, que en su libro La crianza feliz advierte que “no podemos empezar a educar a los niños sin el convencimiento de que tienen los mismos derechos que nosotros (los adultos).” ¿O los Derechos Humanos no son iguales para todos?
El tema es tan preocupante que Unicef Latinoamérica lanzó recientemente una campaña destinada a detener el maltrato infantil bajo el hashtag #FinAlMaltrato. Según las cifras de esta institución en Argentina 1 de cada 10 padres afirma aplicar castigos físicos severos a sus hijos y el 65% reconoce haberlos agredido psicológicamente. Por fortuna, el nuevo Código Civil de Argentina -que entrará en vigencia en agosto de 2015- prohíbe expresamente no sólo el castigo corporal hacia los chicos sino también el psicológico: “Artículo 647.- Prohibición de malos tratos. Auxilio del Estado. Se prohíbe el castigo corporal en cualquiera de sus formas, los malos tratos y cualquier hecho que lesione o menoscabe física o psíquicamente a los niños o adolescentes. Los progenitores pueden solicitar el auxilio de los servicios de orientación a cargo de los organismos del Estado”.
La violencia y sus consecuencias
Álvaro Pallamares, Psicólogo Clínico infantil, oriundo de Chile, autor del espacio Psicología Infantil y de su correlato en Facebook, trabaja hace tiempo difundiendo contenidos relacionados a promover el respeto hacia los niños e interrumpir la espiral de violencia. ”Las personas que defienden las palmadas no entienden que no sólo es perjudicial para la salud mental de esos niños, sino además un predisponente para seguir naturalizando la violencia (…) Muchas madres y muchos padres (sin duda demasiados) avalan la violencia que ellos ejercer sobre sus hijos justificando que es por su propio bien, no entienden que la violencia en todas sus formas siempre daña, la violencia lo único seguro que genera es más violencia.”
Sus argumentos son más que razonables. “¿Cómo le enseñas a resolver los problemas a tus hijos? Parece que los golpes no solucionan nada, sino más bien instalan un problema más grave. Ya a esta altura del argumento siempre hay un adulto dañado que dice: a mí me pegaban y hoy soy un hombre de bien (cosa que yo no podría asegurar). Otro dice que hay tanta delincuencia porque lo padres no tiene mano dura, siendo que la historia nos muestra cómo la mano dura lo que finalmente genera es revolución y muerte. Los niños no necesitan gritos para obedecer, ni golpes para entender. Los niños necesitan tiempo, empatía, paciencia, tolerancia, pero también, límites, estructura y predictibilidad, las cuales deben otorgarse necesariamente dentro de un marco de buen trato y respeto.”
Iskandar asegura: “Cuando dices que pegarle a tu hijo te ha dolido más a ti, subestimas el enorme daño, dolor y humillación que has provocado en el niño. A un niño se le castiga y se le pega por hacer travesuras, andar descalzo, saltar charcos, ensuciarse, no comer lo que le exigimos, comportarse como niño, se le castiga por explorar, por aprender… Cuando los padres pegan al niño lo llamamos castigo físico. Cuando “la autoridad” pega a un criminal detenido, lo llamamos tortura. Unicef tendrá más de 60 años y la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño 25 años, pero aún no hemos aprendido nada sobre el derecho de los niños a ser tratados con respeto a su integridad como personas.”
Yolanda González, Psicóloga española experta en Prevención Infantojuvenil, advierte de los riesgos de perpetuar este tipo de violencia. “El adulto considera el castigo físico y verbal como una medida correctora del comportamiento, pero en realidad es sólo represora porque ignora las causas de esa conducta infantil”. Leslie Power, Psicóloga Clínica chilena, se suma a las advertencias: “Las experiencias que vivan nuestros hijos con nosotros sus padres será clave para la formación de su cerebro. Si los agredimos con golpes, duchas frías, ley del hielo, indiferencias, soledades, desamparos, abusos, etc., estamos afectando directamente la formación de sus estructuras cerebrales”.
“Los niños necesitan disciplina, es cierto, sin embargo esta disciplina no puede transgredir los derechos de la infancia. Los padres de hoy son la generación con mayor acceso a información, investigación, discusión y reflexión en torno a la crianza, los límites, los derechos y las obligaciones de los niños. Que nuestros padres usaran la violencia para castigarnos es fruto de la ignorancia, que lo hagamos nosotros no tiene justificación alguna”, sentencia Pallamares.
Alice Miller, famosa Psicoanalista y Doctora en Filosofía, Psicología y Sociología, conocida por su trabajo en maltrato infantil y sus efectos en la sociedad y en la vida de los individuos, dedicó por entero su carrera profesional a analizar y documentar la raíz de la violencia. Una de sus conclusiones determina que “cuando explotamos al niño para satisfacer nuestras necesidades de adulto, cuando le pegamos, castigamos, manipulamos, descuidamos, abusamos de él, o lo engañamos, sin que jamás ningún testigo intervenga en su favor, su integridad sufrirá de una herida incurable”.
La familia como átomo social
¿Qué consecuencias tiene el maltrato hacia nuestros niños desde el punto de vista social? Ariadna Somoza Zanuy, Lic. en Sociología, argentina, considera que “el maltrato infantil debe ser tratado como un problema social. Un sistema de producción y y consumo cada vez más exigente necesita un “sistema de reproducción” eficientista y cortoplacista. Así, los métodos de crianza se adaptan a los requerimientos del mercado: niños que se adapten velozmente a una institución, que duerman solos desde pequeños, que tomen mamadera para que mamá pueda trabajar y que estén disciplinados para subsistir y tener éxito en ese mundo. Así, se ejerce la disciplina desde la supuesta autoridad (padre) como quien detenta la propiedad de una cosa (hijo), llegando a ejercerse incluso la violencia física”.
La revista española Psicosocial (Vol. 10, n.° 2. Págs. 1221-239) publicó en 2011 un informe titulado “La prevención de la violencia en la infancia y la adolescencia”, en el cual queda claro que debemos prevenir la violencia desde la infancia más temprana y a partir de los dos ámbitos de socialización fundamentales del niño: la familia y la escuela. “Actualmente podemos afirmar que el fenómeno de la violencia en estas etapas tiene causas fundamentales comunes y que las experiencias de violencia conllevan a conductas delictivas violentas”.
De esta manera el espacio privado se enlaza con el espacio público: la familia es el núcleo de la sociedad. Prevenir la violencia doméstica es prevenir la violencia colectiva. Así lo afirma el diplomático y jurista brasileño Paulo Sérgio Pinheiro en el Informe Mundial Sobre la Violencia contra los Niños, publicado por Unicef. ”La exposición al estrés que provoca la violencia puede afectar al sistema nervioso e inmunológico en desarrollo, provocando mayor riesgo de sufrir problemas de salud física y mental. Así pues, la prevención adecuada y a tiempo de la violencia contra la infancia permite atender una multitud de problemas que, a largo plazo, imponen una sustancial carga social y económica a las naciones del mundo“.
En Argentina muchos profesionales se suman a la batalla para poner fin al maltrato. La Psicóloga Perinatal Carolina Mora es un claro ejemplo. “Es llamativa la cantidad de gente y profesionales de la salud que se sorprende ante la llamada “crianza con apego” pero no alzan la voz para manifestarse en contra del maltrato y el abuso de poder hacia los niños, siendo ésta la forma de vínculo más frecuente. Gritos, amenazas o violencia física, castigos que no son “correctivos o límites” sino formas de violencia y abuso. Las cosas por su nombre. Criar con amor, no importa cómo le llamemos, es dar amor, ayudar a internalizar los límites acompañando y respetando a nuestros hijos como lo que son, personas con iguales derechos y dignidades que cualquier adulto”.
Hacia una puericultura ética
Este es el (genial) nombre de uno de los capítulos del libro Bésame mucho, escrito por el Pediatra español Carlos González. ¿A qué se refiere? “Nuestra sociedad no trata a los niños con el mismo respeto que a los adultos. Cuando hablamos de un adulto, las consideraciones éticas son siempre primordiales y tienen prioridad sobre la eficacia o la utilidad. (…) [Pero] también en el trato con los niños existen principios. Que con ciertos métodos nuestros hijos tal vez comerían «mejor», o dormirían más, o nos obedecerían sin rechistar, o se estarían más callados…, pero no podemos usarlos”.
Quisiera finalizar el post reforzando la importancia de eliminar no sólo el castigo físico sino también el maltrato psicológico: la humillación, las amenazas, la ridiculización… Todas aquellas conductas adultas que no respetan la integridad ni la identidad de los menores, derechos debidamente resguardados por la Ley 26.061 sobre Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes. Mención especial para los bebés, el eslabón más vulnerable:dejar llorar a un bebé también es violencia. Ya lo dijo el Obstetra francés Michel Odent: “Cuando un recién nacido aprende en una sala de nido que es inútil gritar… está sufriendo su primera experiencia de sumisión”.
Para seguir evolucionando humana y socialmente necesitamos comprometernos. La ética no es un modo más, es el deber ser. En palabras de Carlos González: “Algunos métodos (…) son eficaces, y puede que algunos incluso sean inocuos. Pero hay cosas que, sencillamente, no se hacen.”
Para más info:
- La raíz de la violencia (Alice Miller)
- Razones para no dejar llorar a un bebé (Laura Perales)
- Página oficial de Unicef Argentina
- Psicología Infantil (Álvaro Pallamares)
- Informe Mundial sobre Violencia hacia los Niños (Unicef)
- Nacimiento y crianza (Leslie Power)
- Nacer juntos (Carolina Mora)
- Conoce mi mundo (Berna Iskandar)
- Sitio web de la Psicóloga Yolanda González
- Sitio web de la Psicóloga Laura Perales
- La prevención de la violencia en la infancia y la adolescencia
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lunes, 6 de abril de 2015
¿Se puede hacer la Revolución del Amor?
¿Se puede hacer la revolución del amor? Si me lo hubieran preguntado hace diez años me hubiera reído. Hoy me paro en otra vereda. ¿Quién dice que las revoluciones deben hacerse de la noche a la mañana? ¿Quién dice que no se puede cambiar el mundo de a poquito? ¿Acaso no es que las pirámides no se construyeron en un solo día?
Si todos sumamos un granito de arena en el día a día ¿Eso no haría un cambio significativo a largo plazo?
Me encanta la frase de Michel Odent que reza "Para cambiar el mundo hay que cambiar la forma de nacer". Y yo agregaría: y de criar. Porque criar es construir las personas del futuro. Literalmente, y aunque suene a película de ciencia ficción o a frase grandilocuente. El futuro no es un abstracto. El futuro depende de las "nuevas generaciones", que no es otra cosa que una forma de decir "tus hijos y los míos".
Yo estoy segura de que podemos. Pero requiere trabajo. Un trabajo interno nuestro, principalmente. De aceptación y de cambio. De saber que podemos evitar esos aspectos poco felices que nos dejaron como herencia y de intentar potenciar aquello positivo. De mirar hacia el futuro y hacia el pasado. De conectar, sostener, respetar, cuidar, defender, sentir, luchar, escuchar, aprender, cuestionar, amar, soltar. De no callarnos. De empatizar. De educar sin castigar. De amar incondicionalmente. De aceptar la diferencia, siempre apoyando la igualdad. De aprender de aquellos ancestros olvidados. De encontrar el balance entre abrazar y liberar.
Conociendo gente como Leslie Power y su blog Revolución del Amor (y tantas otras personas, por supuesto) es fácil pensar que es posible. ¿Alguien más que sienta que lo es?
domingo, 5 de abril de 2015
La importancia del amor en la crianza
jueves, 26 de marzo de 2015
miércoles, 11 de marzo de 2015
"El porteo es una forma de vida que nos conecta con nuestro yo más primitivo"
Noelia Fernández es española, mamá, Fisioterapeuta Uroginecológica (de suelo pélvico), Asesora de Porteo y Lactancia y Educadora de Masaje Infantil. Está al frente de Micomeu, que es mucho más que una tienda de portabebés. En lo personal ha sido mi Maestra de Porteo, hecho por el cual le estaré eternamente agradecida.
Muchas gracias por tu tiempo, Noelia. Es un honor tenerte de invitada en Criando Pensamientos. ¿Cuándo y cómo comenzó tu viaje hacia el mundo del porteo?
Mi viaje hacia el mundo del porteo comenzó en el embarazo de Luca. Sentía que quería llevarle cerquita mío y así fue, ¡lo que nunca llegué a imaginar que llegaría hasta este punto!
¿Cambió tu visión como profesional después de ser mamá?
Cambió y mucho. Yo ya trabajaba con madres y embarazadas, daba clases de pre y post parto como fisioterapeuta y también daba cursos de masaje infantil. Pero cuando me estrené como madre algo en mí cambió. No sólo a nivel personal. Cambió mi enfoque profesional, la manera de empatizar con las madres con las que trabajo y sus bebés, cómo dirigirme a ellas y a sus parejas sin una verdad absoluta. Escuchar más y hablar menos, sugerir diferentes opciones según las personas que tengo delante, siendo más humana sin seguir protocolos estrictos. Tenía formación en lactancia materna pero al vivir una lactancia con inicios no muy exitosos me di cuenta que no era suficiente, entonces decidí formarme como asesora de lactancia por la FEDALMA, con profesores como Carlos González y Rosa Jové. Como soy un culo inquieto luego seguí mi formación como asesora de porteo, mi pasión. Resumiendo, antes de ser madre daba clases de pre y post parto, ahora acompaño a madres y familias en sus maternidades y disfruto de ello cada día más. Ahí está la diferencia.
Yo particularmente creo que el porteo es revolucionario, que es mucho más que cargar a nuestros hijos, es generar un contacto con ellos que va más allá. Algo que tal vez está un poco perdido en nuestra sociedad occidental. ¿Cómo ves esta unión entre el porteo y la crianza?
Uff... como muy bien dices, el porteo es mucho más que cargar a nuestros hijos, el porteo es una forma de vida que nos conecta con nuestro yo más primitivo, es un arte ancestral común en todas las culturas (hasta nuestros días así lo fue). Es porteo es LA forma de crianza que respeta las necesidades de la cría durante su primera infancia hasta que poco a poco, y con la ayuda de la madre y del grupo (familia, padre, abuelos, tías, etc), se vale por sí misma. El cuerpo de la madre lo es todo los primeros meses de vida. Es su hábitat, le proporciona alimento, calor y seguridad, ¿dónde mejor va a estar esa cría?
¿Por qué crees que se está revalorizando algo tan ancestral y universal como el porteo?
No sólo se esté revalorizando el porteo sino una cultura que valora más la crianza respetuosa, lo ecológico, lo casero, el comercio de proximidad. También me ha dado esta sensación las veces que he viajado a Argentina.
En Argentina hay mucho camino por recorrer en cuanto a la difusión del porteo y sus beneficios. Recientemente estuviste en Buenos Aires y otras provincias, ¿cómo viste el panorama, comparado con España y otros países de Europa?
No me gusta comparar, la situación del porteo en Argentina es muy diferente que la de España y la de Alemania. Pero esto no es un podium para ver quién ganó la carrera. El porteo es parte de la cultura de un país, que muchas veces dista entre una región y otra. En todas partes se venden portabebés ergonómicos y otros que no lo son. Es trabajo nuestro, de las asesoras de porteo como tu y como yo el hacer difusión del buen porteo tanto para el bebé como para la persona que le carga. Una diferencia grande que sí que encontré entre Argentina y, digamos, Europa, es que la mayoría de portabebés buenos (quiero decir ergonómicos) que se venden son artesanales. Y no lo veo como algo negativo, eso es resultado de que la sociedad tiene interés por el porteo seguro y si las casas comerciales no lo proporcionan las artesanas lo crean. Esto es genial. Si las casas comerciales no venden o no se importan portabebés ergonómicos esto ya no es tema nuestro.
¿Crees que todo apunta a que siga creciendo y difundiéndose?
Creo que tu y otras compañeras tuyas estáis haciendo una gran labor por el porteo y su difusión en Argentina. Venimos de una etapa que nos han dicho que los brazos no son buenos para los bebés, pero las madres tenemos la necesidad de tener a nuestros bebés en brazos, qué mejor que sentirnos apoyadas entre iguales.
Uno de los prejuicios más grandes probablemente sea que el porteo hace doler la espalda y que a determinada edad ya no puede utilizarse como recurso, ¿qué dirías sobre este tema como fisioterapeuta y asesora?
Pues como fisioterapeuta te diría que no tiene sentido, es una leyenda urbana más, como quien dice que si tu hijo duerme contigo nunca te lo vas a sacar de la cama. Salvo excepciones concretas (yo misma me fisuré la clavícula hace dos meses) se puede portear siempre. Y si hay dolor se consulta con una buena asesora, para solucionar el problema y cuidarse la causa del dolor, claro.
¿Cuál es la pregunta más insólita que te han hecho respecto del porteo? ¿Recuerdas alguna anécdota o caso que te gustaría destacar?
No es ningún caso en concreto sino una situación que se repite mucho con madres primerizas que se inician en el porteo. Me consultan porque a su bebé "no le gusta el pañuelo" y llora mientras lo ponen hasta que se queda dormido. A ver mamás... si no le gustase el pañuelo ¡no se quedaría dormido en él! ¡Se queda dormido de lo "a gustito" que está! Al principio es normal que se molesten, porque nosotras no estamos seguras de hacerlo bien y esa inseguridad la sienten y se manifiestan llorando, que de muy bebés es su forma de comunicación para todo. Con práctica y seguridad en una misma se soluciona.
Muchas gracias Noelia, ha sido un placer.
Gracias a ti por compartir lo que hago, que se dice que la blogósfera maternal está llena de rivalidades pero yo sólo encuentro a gente maravillosa como tu.
No dejen de visitar su sitio web Micomeu y su página de Facebook. También pueden ponerse en contacto con Noelia al email micomeuportanadons@gmail.com
Para los residentes españoles, ella se encuentra cerca de la ciudad de Barcelona.
Gracias a ti por compartir lo que hago, que se dice que la blogósfera maternal está llena de rivalidades pero yo sólo encuentro a gente maravillosa como tu.
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domingo, 8 de marzo de 2015
Entrevista a Nahir Lorenzetti, una "madre en apuros"
Nahir Lorenzetti es una joven mamá de gemelas. Vive en Rosario, Argentina. Creó Confesiones de una mamá en apuros (que ya tiene casi 12 mil seguidores) y con un estilo fresco y sarcástico "canta las 40" sobre la maternidad, pero de un nuevo modo: defendiendo la crianza respetuosa.
Hola Nahir, bienvenida a Criando Pensamientos. Como ya sabés, este es un espacio para reflexionar sobre crianza y el oficio de ser pa/madres. Me gustaría que me cuentes cómo llegaste a la idea de crear tu página.
¡Hola, gracias! La idea surgió casi sin pensar (risas). En mi Facebook personal escribía siempre, todos los días, estados largos o publicaciones que a mis contactos les causaban gracia (cosa que a mí me sorprendía, porque en realidad no era mi intención). Pero de a poco iban apareciendo más y más personas que se ''oponían'' a mi forma de pensar o de expresarme, que no estaban de acuerdo y, lógicamente, lo manifestaban en mi muro, diciéndome cosas como ''vos te crees que sos esto o aquello", "sos una amarga", "te molesta todo", "no dejas vivir a nadie'', etc. Entonces dije: "en vez de seguir escribiendo acá voy a hacer una página para gente a la que le gusta lo que escribo, entonces al que le gusta me sigue y al que no, no va a tener que renegar más leyendo cosas que no son de su agrado en su inicio". De a poco fui cambiando el formato del sitio, al principio era sólo contando experiencias o anécdotas mías, y después también empecé a usarlo como un lugar de reflexión o ayuda para otras mamás.
¿En qué momento te inclinaste por la crianza respetuosa o "con apego" (como suele decirse)? ¿Cómo fue ese camino?
En un grupo de padres de múltiples (mellizos, trillizos o más) las consultas más frecuentes son sobre temas como lactancia ("¿mi leche alcanzará para dos?" "¿tengo que darles fórmula a mis bebés?" "¿por qué lloran tanto mis hijos?" "¿será que no se llenan?") y las respuestas eran el 80% a favor de las malditas mamaderas (risas). El resto, ese pequeño porcentaje de 20, eran mamás que, con mucha paciencia, siempre estaban (y están) ahí para contestar desde el conocimiento, desde su experiencia, pero también desde el estudio que tienen como puericultoras. Empecé a seguir a esas mamás, que también me ayudaron a mí, y siempre hablaban de libros. La solución a las preguntas más comunes para ellas era ''leer tal libro''. Yo pensaba "¿y si no tengo tiempo?", "¿y si no tengo ganas? Pero cuando te metés en ese mundo no salís más (risas). Empecé leyendo Un regalo para toda la vida, la guía de lactancia de Carlos González, y después Dormir sin lagrimas de Rosa Jové. Desde ese momento me empezó a interesar mucho más todo el tema de la crianza respetuosa y compré Bésame Mucho. Un libro hermoso. Así fue como me empezó a llamar la atención el concepto asociado a la crianza con apego.
¿Cómo creés que juega haber elegido este tipo de crianza teniendo dos bebés gemelas? ¿Te resulta más fácil, más liberador, en algún punto? ¿Te da seguridad?
Seguridad sí, por supuesto. Antes cuando todo era gritos, desesperación, angustia, enojo, cuando todo era más difícil por ser bebés de pocos meses, no encontraba manera de resolver las cosas, terminaba gritando, o dejándolas llorar, cosa que me complicaba aún más. Porque es realmente un círculo, ellas lloran, yo lloro, ellas lloran más, yo las dejo llorar. Un desastre. Desde que empecé a cambiar todas estas "respuestas" de mi parte, noté una gran diferencia en ellas. Y también entre sí. Pueden decir que es casualidad, o que están más grandes. Pero lo que a mí me hace sentir satisfecha es que las estoy tratando como se lo merecen, como bebés que son, y eso me hace sentir bien conmigo misma. Además las entiendo, puedo ponerme en su lugar, y eso ayuda muchísimo a la hora de buscar soluciones. Quiero tener un buen recuerdo de mis hijas. Cuando sean grandes, si tienen algún problema, si no son independientes, si tienen problemas de socialización, lo que sea, no me gustaría pensar "esto puede haber sido mi culpa por no transmitirle la seguridad que necesitaban". No. Sé que ellas van a formar su personalidad y van a ser como sean. Pero yo voy a sentirme completa por haberles brindado lo mejor de mi. Hoy con 14 meses son tan independientes que a veces hasta puedo leer libros mientras ellas juegan solas y nos entendemos muy bien. Si quieren jugar conmigo o necesitan algo, lo piden. Me tironean del brazo o le pegan al libro (risas). Ese es otro beneficio: estamos comunicadas.
¿Qué te gustaría decirle a las mamás que tienen varios hijos (ya sean mellizos, gemelos, o no) desde tu experiencia respecto de hitos que lograste como la lactancia exclusiva?
Mi secreto fue el siguiente: nunca había escuchado lo que era tener un bebé, nunca nadie me había contado sobre cólicos, nunca me habían dicho que las madres a veces no podían amamantar. Lo único que me repetían es que no iba a poder dormir (risas). Entonces, al momento de tenerlas conmigo, cuando en el hospital las llenaban de fórmula, me di cuenta de que querían engordarlas rápido. Porque no había lugar para nadie. Es más, cuando recién había salido de la cesárea me dejaron 20 minutos sola en un pasillo porque no encontraban dónde ponerme. Fue horrible. Lo peor es estar desinformada y no poder defender o hacer respetar tus propios derechos. Por eso es importante leer e investigar. En fin, cuando mis bebés pedían teta todo el día supuse que era normal. No tenía a nadie diciendo ''tu leche no las llena'', entonces nunca lo consideré. Ese es el problema de casi todas las madres. Estando rodeadas de gente que les dice cosas y que las hace desconfiar de sus capacidades, se convierten en sus propias enemigas. Hay que buscar apoyo y un buen asesoramiento. Ni hablar de pediatras que no saben de lactancia y aconsejan cualquier boludez. Eso también es algo que deberían mejorar. El sistema de salud. No puede ser que cuando un bebe aumenta 700 gramos en vez de 900 ya te digan que lo estás matando de hambre, y que le tenés que dar fórmula. Son casos que se escuchan y se leen diariamente, y son realmente penosos.
Utilizás mucho tu página Confesiones de una madre en apuros para hacer catarsis, pero también para conscientizar sobre temas más complejos como lactancia, contacto, respeto hacia nuestros hijos, ¿qué te motiva a escribir sobre esos temas?
Me motiva la idea de estar ayudando. Porque sé lo que es estar del otro lado. Sé lo que es buscar ''consuelo'' por no poder dormir bien y en vez de que te digan ''ya va a pasar'' contesten cosas como ''vos las malcriaste, por eso se despiertan 50 veces''. Eso deja en claro que todavía no estamos conscientes de la inocencia y el instinto de los niños, ni cómo funciona su desarrollo. Por eso, entre tantas personas que te dicen lo contrario a lo que necesitás escuchar, en mi página muchas pueden encontrar el consuelo que buscan, la empatía y la contención que no pueden brindarles otras personas.
Tu página ya tiene más de 11 mil seguidores, ¿a qué creés que se debe ese éxito?
Creo que se debe a que las madres necesitan leer algo como lo que escribo. No sobre lactancia o temas específicos como las formas de crianza. Porque páginas de maternidad hay muchísimas. Supongo que es por la manera en la que lo hago. Las palabras, las expresiones, la ironía, el humor, son la base de mis relatos o historias. Sobre todo en las quejas y en mi ''disconformidad'' con el mundo (risas).
¿Cómo ves tu futuro en los próximos años? ¿Te gustaría escribir profesionalmente?
Sí, me encantaría. Estoy buscando estabilidad económica como para poder arrancar. Me falta ese empujoncito.
Pueden seguir a Nahir a través de su página.
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